Roman Una Atrofia Peligrosa chapitre Chapitre 6

¡Ves, estaban dirigiéndose a ella ahora! ¡Ella lo sabía, no debió tratar de ayudar a Susie!

Jane se arrepintió de todo ahora.

“Oye, te estaba haciendo una pregunta, conserje.”

Jane no tuvo otra opción más que asentir con la cabeza forzosamente.

Esa presumida voz se reía gratamente, dirigiéndose a Susie con, “¿Escuchaste eso? Hasta una conserje sabe actuar mejor que tú. Ella sabe más que tú.” Con eso, recogió la botella y la puso en un solo movimiento sobre la mesa. “Bébela toda o llamaré a Alora Smith aquí.” Alora Smith era la entrevistadora quien aceptó a Jane al club.

La mención de Alora asustó a Susie un poco. La familia Thompson era pobre, y Susie estaba trabajando aquí en East Emperor porque pagaban bien. Si en serio llamaban a Alora, ella podía perder su trabajo.

“¡No llamen a Alora!” Susie agarró la botella de vino de la mesa de cristal. “¡Lo tomaré!” Sus lágrimas comenzaron a salir incluso antes de comenzar a beber.

“Espera un momento.” Una voz grave habló desde la oscuridad. La espalda de Jane estaba en contra de esa oscura esquina, pero su cuerpo comenzó a temblar violentamente e involuntariamente el momento que escuchó esa voz.

Terror se deslizó hacia sus ojos y su respiración le costaba más.

“Voltéate,” la voz exigía desde la oscuridad.

Las piernas de Jane estaban pesadas como el plomo, y no se movía, diciéndose a sí misma, ‘Él no está hablando conmigo’.

“Lo diré una sola vez más. Da la vuelta. La que limpia.”

“Rayos…” Jane sintió como si hubieran apuñalado su corazón, pero ella sabía que tenía que hacer como él decía. Sus dientes temblaban y se volteó tensamente, cubierta por todas esas ropas abultadas.

El ambiente era extremadamente extraño. Todos podían decir que algo estaba mal ahora.

El presumido joven amo presionó sus dedos a sus labios y sopló un silbido gozoso. “Esto va ser divertido.”

Uno de los hombres en el sofá rugió, “Cállate, Ray. No interrumpas el espectáculo.”

“Bueno, jódete, Elior White. Eres malo hasta los huesos.”

Los ojos de Jane estaban llenos de terror. ¡Ella quería salir corriendo de aquí!

Ella pasó tres años en prisión; eso era 1,095 días viviendo en el infierno. Después de salir difícilmente de ese abismo sin fondo, ella ni se esperanzó en tener alguna ilusión romántica por Sean Stewart, ya no más. Ahora, todo lo que sentía por este hombre era miedo y terror hasta lo más profundo de sus huesos.

Aunque ella tuviera algún otro sentimiento de amor o admiración hacia este hombre, ella los había enterrado en el fondo de su corazón desde hace un tiempo, donde el sol nunca iba llegar.

“Levanta tu cabeza.” Esa voz calmada le ordenó a ella y Jane se movía acorde a cada una de sus palabras como una mascota.

Allí estaba iluminado por una tenue luz y ese hombre estaba escondido en una esquina oscura. Ella no se atrevió a ver alrededor del cuarto cuando entró, por lo tanto, no ha de dudarse de por qué ella no lo vio a él.

Sean Stewart estaba sentado en el sillón como un rey en la esquina, sus largos y esbeltos brazos descansando sobre los lados del sillón. Descansó su barbilla sobre la parte de atrás de sus manos, elegante y gentilmente, pero sus ojos detrás de sus anteojos de aros color dorado, la miraban fijamente a ella como esos de un lobo hambriento, listo para lanzarse y devorarla a pedazos en cualquier momento.

Tres años no apagaron su resplandor en absoluto. En lo contrario, el pasar del tiempo sólo lo pulió, haciéndolo ver aún más deslumbrante.

Esa cara estaba ligeramente oculta en esa opaca luz, como si estuviera cubierta de una capa de luz dorada. Él sólo se sentaba allí, desprendiendo un aura fascinante.

Aún así… ¡ella ni se atrevía a verlo! Ella sólo trataba de esconder desesperadamente su cara dentro de su ropa abultada sobre su pecho.

“Pffft.” Sean inhaló, había asombro en sus fríos ojos mientras decía peligrosamente, “Ha pasado un buen tiempo. ¿Qué sucede? ¿No me vas a saludar?”

Capítulo 6 Ha pasado un buen tiempo, ¿No me vas a saludar? 1

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